Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en nuestro día a día: a la hora de trabajar, en el modo en que empleamos nuestro tiempo de ocio e, incluso, en la manera en que preparamos nuestra comida. Lo que no podíamos imaginarnos es que llegaría hasta el punto de poder consumir comida impresa en 3D, materializándose nuestras recetas como por arte de magia. ¿Ciencia ficción? Pues parece que nada más lejos de la realidad porque ya es posible degustar platos impresos en 3D.
De hecho, algunos expertos aseguran que la impresión 3D de comida podría ser una de las aplicaciones con mayor potencial para esta tecnología y hay quien aventura que, incluso, podría contribuir en el futuro a luchar contra el hambre en el mundo. Solo el tiempo lo dirá.
Imagen: Food Ink
Food Ink: un restaurante donde todos los platos están impresos en 3D
Hace unos meses abría sus puertas en Londres Food Ink, el primer restaurante pop-up (itinerante y temporal, con el fin de ofrecer un experiencia única) que elabora comida utilizando exclusivamente la impresión 3D (podéis ver el vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=xk9hNin_sag).
Se presentaba como una experiencia gourmet única en la que, no sólo los platos sino también los utensilios utilizados para comer e, incluso, los muebles del restaurante se fabrican completamente a través de esta tecnología. En este proyecto ha participado un equipo multidisciplinar compuestos por arquitectos, artistas, chefs, diseñadores, ingenieros y tecnólogos de los alimentos, todo ellos con una visión muy futurista.
Imagen: Food Ink
En su gira mundial, el restaurante pop-up Food Ink llegó el pasado mes de noviembre a España, concretamente al espacio del restaurante La Boscana, en Lleida. Allí, durante 3 noches, 30 afortunados comensales pudieron disfrutar de una experiencia única, observando cómo la tecnología más avanzada creaba arte comestible a través de un menú de once platos con ingredientes locales.
Está previsto que, a lo largo de 2017, el tour mundial de Food Ink llegue a ciudades como Nueva York, Las Vegas, San Francisco, Buenos Aires, Dubai, Roma, París, Amsterdam, Moscú o Sidney, entre otras muchas. Si os pilla cerca de alguna de ellas, es posible que seáis de los elegidos para probar este tipo de comida.
Una impresora 3D española
Actualmente, una compañía española está desarrollando su propio proyecto de comida impresa en 3D, denominada Foodini, que empleará un sistema de cápsulas abiertas para que el consumidor pueda colocar los ingredientes frescos y elaborar así alimentos saludables de manera fácil. El modelo está dirigido tanto a restauración como a consumidores particulares que quieran dar una nueva dimensión a sus platos.
Imagen: Natural Machines
La impresora funcionará con cápsulas reutilizables, fabricadas en acero inoxidable, o con cápsulas de un solo uso fabricadas en plástico. Los primeros modelos ya están en producción para clientes exclusivos (profesionales) y están trabajando en la versión para cocinas de particulares. ¿Y cuánto costarán? Pues, aunque todavía no está fijado el precio, según sus responsables podría estar alrededor de los 2.000 dólares, como un robot de cocina de alta gama, aunque entre sus proyectos se encuentra el de lanzar diferentes versiones con distintas funcionalidades y precios.
La ventaja de este tipo de impresoras 3D es que utilizan cartuchos que llevan todas las vitaminas, proteínas, minerales, colorantes y edulcorantes necesarios para la creación de las recetas. Y son cartuchos que no requieren de mucho espacio de almacenaje y con los que se evitaría generar residuos, ya que contarían con su propio sistema de reciclaje.
¿Y vosotros? ¿Estaríais dispuestos a introducir esta tecnología en vuestras vidas?